Gráfica de Protesta en México
Militarismo, Represión y Subversión: Gráfica en México.
Universidad Nacional Autónoma de México, ENAP, 2011. Tesis de Vicente Jurado López
http://132.248.9.195/ptd2012/enero/0676086/0676086_A1.pdf#search=%22dise%C3%B1o de protesta%22
La gráfica de protesta es las diferentes representaciones que los artistas o creadores consumen plásticamente de las relaciones sociales de represión y resistencia que se dan constantemente entre las clases dominantes y las clases dominadas respectivamente, principalmente aquellas vistas en las figuras del Estado y el pueblo a quien gobierna. En este contexto, contexto que invariablemente no se cansa de repetirse una y otra vez, que se estructura a partir de la violencia, la injusticia, la pobreza, el saqueo, el despojo y la muerte; los artistas, diseñadores y creativos dan voz a las luchas de las minorías y a sus propias luchas, sintetizan su experiencia y la de otros, crean testimonios, crean gritos de alarma, gritos que piden respuesta a las demandas de estudiantes, de obreros, de indígenas, de inmigrantes, de presos políticos y de familiares de desaparecidos o asesinados.
Esta línea de gráfica se consolida a partir del sentido de responsabilidad que los creadores asumen como portadores de voz y como creadores de redes de comunicación dentro de su sociedad, asumen el compromiso de luchar contra la censura y transgresión de la información que los medios masivos y el Estado ejercen; y por consiguiente, democratizan la información haciendo que sus mensajes lleguen a millones de personas por uno u otro medio, y así, politizan a las masas.
Los artistas tienen un gran poder al reunir y sintetizar estéticamente sus conceptos, pues a través de su gráfica que es referencial, cultivan conciencias despiertas, llaman a la reflexión de la realidad, afirman ideologías, persuaden para la propagación de los mensajes y en ella constituyen memorias que hablarán de un lugar y un momento históricos.
Al mismo tiempo en que la gráfica de protesta denuncia o describe las practicas totalitarias de los gobiernos capitalistas y neoliberales para hacerlas vivir en una memoria histórica solidaria que aprende, evoluciona y rechaza cualquier acto de injusticia; a su vez, la misma sociedad influye y describe las formas en que se crea esa gráfica. En los últimos años, el esténcil ha venido a tomar un papel de gran importancia en la variedad de técnicas económicas que se usan en la reproducción de la gráfica. Los carteles y las calles son los principales lienzos que sostienen mensajes que contribuyen a la crítica y a la acción encaminadas a defender los derechos civiles, los recursos naturales, el territorio y la libre expresión. Además, reivindican el espacio público como el ideal para la realización artística y cultural en torno a la reflexión social que compite con la hegemonía estética de la publicidad.
Debido a la espontaneidad, rapidez y proporción con que se debe producir la gráfica, habitualmente se trabaja en colectividades, unión de estudiantes de diferentes ramas plásticas, de artistas ya consumados, de creativos autodidactas, etc., pues de esta forma se hace frente de una mejor manera a la represión, la intolerancia y al objetivo principal, la producción y distribución en serie de mensajes llenos de subversión, resistencia y rebeldía.
El creativo realiza su obra extenuando conceptualmente sus inquietudes que él mismo vive, es testigo y testimonio de los hechos que denuncia. Hipoólito Taine (siglo XIX), ponderando la participación del artista y la obra de arte mencionaba: “Ni siquiera el artista, considerado conjuntamente con la obra total que ha producido se halla aislado... Porque el estado de las costumbres y del espíritu es el mismo para el público y los artistas; éstos no son hombres aislados”.
Las imágenes que produce son generadas retomando elementos del imaginario colectivo que predomina en su sociedad, hay ya un reconocimiento de códigos de representaciones; a partir de símbolos e íconos que forman parte de éste, se entabla una comunicación efectiva que incidirá en él público que transita en las calles y en esta era, en las redes sociales por internet. A su vez, el artista también ayuda a la reinvención de estos imaginarios, con la ayuda de su imaginación y creatividad, resignifica y transgrede los símbolos de poder que ya han sido establecidos por el gobierno y asumidos por la sociedad, los dota de un nuevo sentido que hace visible a lo invisible a través de lenguajes irónicos, satíricos, etc., crea metáforas de la realidad que se sufre. Su objetivo es hacer que las miradas volteen hacia los hechos, provocar enojo, rabia, indignación y empatía.
Es así como la gráfica efectúa también una actividad política, una política alternativa que evoca y consolida ideologías incluyentes, solidarias y de lucha ante la política que reside en los puestos de gobierno. “”El fenómeno de los grupos debe verse como un fenómeno dividido y complejo donde compiten, por un lado, el sueño de un nuevo tipo de intervención política urbana, y el despunte de prácticas culturales que resisten a la visión instrumental y partidista del campo político. Ese quiebre entre un arte subordinado a la política de masas y un arte que interactúa con representaciones de grupos sociales, será decisivo en los años subsecuentes””. La era de la discrepancia, genealogía de una exposición. Instituto de Investigaciones Estéticas-UNAM, México, 2007. Oliver, Debroise, Cuauhtémoc Median. (Pág. 22)